lunes, 19 de septiembre de 2011

Ginés, Pasado y Presente


Ginés, Pasado y Presente

- Si lo se .....Si lo se...


La noche ahora parecía mas hermosa, desde aquel callejón solitario, donde podía divisar el inmenso firmamento en todo su esplendor, allí tirado en el suelo, con la espalda mojada a causa de la lluvia, se encontraba Ginés, sangrando por la cabeza y con dolores tremendos con cada respiración, pero lo peor de todo, es que la pierna, la derecha, estaba rota y podía ver el hueso. De pronto rememoró las ultimas horas y solo pudo decir, mientras a lo lejos se escuchaba las sirenas de la Policía o la Ambulancia.

- ... Si lo se, no me levanto!





Era una hermosa tarde ya en su cenit, la noche parecía que se iba a echar encima, y Ginés estaba acostado en su cama del Hotel Calabaza. Como el que no quería, abrió un ojo y miró a través de la rejandija del balcón, y pudo ver pasar a lo lejos, un grupo de gaviotas, se giró y volvió a cerrar los ojos. Unos minutos después, volvió a abrir un ojo y luego el otro, se quedó mirando con cara de bobalicon soñoliento a la pared, exactamente a una protuberancia, nada especial, como cualquier otra que tenía esa pared, sin ni siquiera pensar. Cuando se cansó de mirar, por fin reaccionó, giro su cuerpo noventa grados y se dispuso a mirar al techo con las palmas de sus manos tras su cabeza, de pronto, de fondo empezó a escuchar un ruido, que con el pasar de los segundos se fue haciendo más y más audible, se trataba de unos niños que jugaban al futbol, se podía escuchar los nombres de sus favoritos, Messi , Cristiano, Casillas y Valdes eran los principales protagonistas, eso hizo que Ginés se quedará unos minutos más en su cama rememorando esa infancia.

-Yo soy Suárez te he dicho - Le decía Ginesito a otro niño con la cara sucia.
- Pues la pelota es mía, así que yo seré Suárez, sino no jugáis con mi pelota - Le contesto el otro niño a Ginesito, de forma picara.
- Vale. Vale capullo, tú serás un capullo - Le respondió Ginés, mientras le pegaba un puñetazo y empezó una pelea de niños, donde los dos estaban en el centro y eran rodeados por el resto de compañeros.





Ginés estaba en su cama, no sabia si levantarse o no, aquellos recuerdos le habían hecho rememorar su pasado y los buenos años donde no había obligaciones. Volvió a girar su cuerpo otros noventa grados a la izquierda y miró nuevamente a la protuberancia de antes, y se dijo para sí mismo que estaba de vacaciones, que no pensaba levantarse, que dormiría hasta el día siguiente. Volvió a cerrar sus ojos y se volvió a quedar dormido.

Media hora después, ya se había oscurecido y parecia que llovia levemente, volvió a entreabrir un ojo, giró su cuerpo a la derecha otros noventa grados y volvió a mirar al techo. Pensó si debía o no levantarse, pero esta vez pensaría en los pros y los contras, empezó a enumerarlos en un tono suave, y ganaron los contras por goleada, pero de pronto le vino un flash por su mente, de cuando era pequeño, y dijo para si mismo, a vivir que son dos días, y se levanto y sin previo aviso pateó uno de sus zapatos.

-Gollll, gooooolllll.- Gritaba Ginesito con los brazos abiertos y corriendo hacia vario de sus compañeros.
-Te lo dije, te lo dije - Le respondió el de la cara sucia - Que este portero era una mierda! 






El zapato tomo una trayectoria inexplicable, después de golpear en el pico de la mesa, en la pared, y finalmente en el suelo y acabó colándose la ventana trasera y fue a caer al callejón detrás del hotel. Ginés se asomo y vio, que tampoco cayó en la calle, sino se quedo enganchado a una leja para soportar macetas, allí estaba, a tres metros de suelo y a dos de él, así que hizo lo que cualquiera hubiera hecho, estiró su mano todo lo que pudo. Aun le faltaba por llegar, así que saco medio cuerpo por la ventana, pero tampoco llegaba, y desafió a la gravedad.

- Ginés, pásala, pásamela que estoy solo - decía un niño con la cara toda sucia.
- Ahí va Tomas...mételo - Dijo Ginés, un niño delgaducho, todo sonrojado por el esfuerzo.


Después de aquello, Tomás marco un soberbio golazo y todos fueron a abrazarlo, todos excepto Ginés, que a causa del esfuerzo, se encontraba en el suelo, tirado en una de las bandas del campo. Al principio el resto de los niños no le prestaron atención, pero minutos más tarde, al no moverse, Tomas fue hacia a él, se acercó lentamente y al verle llamó al resto de sus compañeros y pidió insistentemente:

 - Lla...Lla.....Llamar a una ambulancia, rápidooooo!!! - Con la voz entrecortada.

Fue escuchar eso y Ginesito, abrió los ojos y le dijó con una sonrisa en la boca.
- Yo soy Suarez!





Ginés resbaló y al no tener ningún apoyo, callo 5 metros en picado y después de aplastar su cuerpo por el suelo, entreabrió un ojo en intento girarse 90 grados, pero no podía. 

- Si lo se... Si lo se...

Cuando por fin pudo girarse y ponerse boca arriba, vio el inmenso firmamento.

Historia by Jose Luis Simón el 19 de septiembre del 2011. 

domingo, 18 de septiembre de 2011

El Fin, del Fin, del Fin


El Fin, del Fin, del Fin


Muy buenas lector mío, hoy me dirijo a usted de forma directa, sin terceras personas y sin historias, lo que quisiera proponerle es un juego mental, donde su imaginación es la base de todo, y es que sin esa imaginación todo será el balde, solo hay que seguir los pasos que le marco, pero el final será abierto, la ultima decisión la deberá tomar usted, por eso déjese llevar y sin mas preámbulos embarquemos en este corto, pero interesante viaje. Si me dejan que le de un consejo más antes de empezar, si tienen alguien a su lado, porque no le dice que se lo lea, así seguro que les será mas grato el viaje.

Cierre los ojos e imagine un espacio en blanco, donde no hay nada, y ese espacio blanco se extiende más allá del infinito, de ancho y largo. De pronto, en el centro de ese espacio en blanco, en grande, aparece una Mosca, con su cuerpo asqueroso, esos ojos saltones verdes y sus pequeñas alas moviéndose a un ritmo endiablado, pero esta se encuentra congelada, como si fuera el pause del DVD, aunque se mueven sus alas, se encuentra congelada en ese lugar, y si se fija mejor, vera como los ojos verdes, se mueven de derecha a izquierda y se escucha de fondo un zuz-zuz. Entonces imagine que da 3 pasos hacia atrás, de forma mental por supuesto, y la Mosca se empequeñece, es como si hiciera un zoom, pero en vez de ser mas grande, se hace mas pequeño, y en esa imagen aparece por la izquierda un Sapo verde, cro-cro, todo húmedo, pegajoso, con esos ojos saltones horrorosos, que se cierran y se abren, ¡feísimo!, con una lengua rosa-carne enorme, que esta a punto de enganchar a la Mosca, para comérsela, que se mantiene estática en el espacio.

Volvamos a dar 3 pasos hacia atrás, reduzcamos el zoom, y veremos que a la espalda del Sapo, hay una Serpiente, zzzz-zzzz,  enorme, roja y negra, acojonante, medio enroscada y con el cuello estirado y la boca abierta, con sus dos dientes superiores enormes visibles, donde uno de ellos se ve una gota del veneno que va a utilizar pronto, justo encima de la cabeza del Sapo que esta a punto de engullir de un solo bocado, pero que a su vez, este está a punto de atrapar a la mosca cojonera.

Pero la cosa no acaba hay, reducimos el zoom, y vemos encima de la dantesca imagen, encima exactamente de la Serpiente, un majestuoso Búho, buhh-buhh, con esos ojos redondos que se cierran a la inversa,  marrón con el pecho blanco con puntos negros, con las alas desplegadas, y las patas en posición de ataque, hacia abajo, con las uñas toda relucientes, a punto de atrapar la venenosa Serpiente, que a su vez, esta está a punto de engullir  al asqueroso Sapo de un solo bocado, que a su vez, este está a punto de atrapar a la Mosca cojonera.

Para hacerlo mas interesante, seguiremos imaginando, y reducimos el zoom, la imagen se amplia y de pronto vemos, mas a la izquierda, un Cazador, como antaño, en posición horizontal sobre el suelo, con bigote a lo ingles, con el gorro de cazador y vestimenta gris de las películas de los 50, y con un fusil en la mano, que acaba de disparar un tiro, pummm, y la bala esta a punto de alcanzar al majestuoso Búho y derribarlo, que a su vez, este está a punto de atrapar la venenosa Serpiente, que a su vez, esta está a punto de engullir  al asqueroso Sapo de un solo bocado, que a su vez, este está a punto de atrapar a la Mosca cojonera.

Pero la cosa no acaba hay, y al reducir el zoom y ampliar la imagen, vemos que detrás del  Cazador, hay un Todoterreno de safari, con la chapa con forma de cebra que pone al lado Mobwa Tours, abierto por detrás con dos ingleses todo rojos con ropas blancas y cargados de cámaras, con sus enormes ruedas en el aire desprendiendo polvo, pffffmmmm, a causa de un bache que acaba de coger, conducido por un negro con la boca abierta, enterita y con los ojos abiertos de forma anormal, donde se le ve el blanco de los ojos de forma magistral y con una expresión en su rostro de sorpresa,  porque ha perdido en control del mismo y esta a punto de atropellar al clásico Cazador que se encuentra en el suelo con su arma, que a su vez, este está, a punto de de alcanzar al majestuoso Búho y derribarlo, que a su vez, este está a punto de atrapar la venenosa Serpiente, que a su vez, esta está a punto de engullir  al asqueroso Sapo de un solo bocado, que a su vez, este está a punto de atrapar a la Mosca cojonera.

Aun falta un poco mas, compañero lector, reduce el zoom y amplia el plano y veras una sorprendente imagen, una Avioneta bimotor, roja con las rayas laterales en blanco, girando sobre si misma, echando humo por la cola, y donde se puede ver al conductor, con su gorro de aviador, con sus gafas enormes de aviador bien puestas, pegada la cara  y las palmas de la mano a la ventana y con la boca tan abierta, ahhhhh, que se puede ver hasta las muelas del juicio, a punto de estrellarse encima del Todoterreno de Safari, que a su vez, este está a punto de atropellar al clásico Cazador que se encuentra en el suelo con su arma, que a su vez, este está a punto de de alcanzar al majestuoso Búho y derribarlo, que a su vez, este está a punto de atrapar la venenosa Serpiente, que a su vez, esta está a punto de engullir  al asqueroso Sapo de un solo bocado, que a su vez, este está a punto de atrapar a la Mosca cojonera.

Y ya para como penúltima imagen, reduce el zoom, amplia la imagen, querido lector,  y veras que por encima de la avioneta hay unas nubes blancas y de ellas sale medio tronco, el superior, de un hombre anciano con barbas blancas, Dios, con una risa malévola en su boca y de una de sus dedos, el índice, sale un enorme rayo brillante, zisss zisssss, que esta a punto de impactar en la cola de la descontrolada Avioneta bimotor, que a su vez, esta está a punto de estrellarse encima del Todoterreno de Safari, que a su vez, este está a punto de atropellar al clásico Cazador que se encuentra en el suelo con su arma, que a su vez, este está a punto de  alcanzar al majestuoso Búho y derribarlo, que a su vez, este está a punto de atrapar la venenosa Serpiente, que a su vez, esta está a punto de engullir  al asqueroso Sapo de un solo bocado, que a su vez, este está a punto de atrapar a la Mosca cojonera.

Ya para acabar y no dar mas la tabarra, compañero lector, reduce el zoom, amplia la imagen, e imagina, si imagina tú, que es lo que está a punto de acabar con ese Maléfico Dios sonriente, lanzador de rayos brillantes que están a punto de de impactar en la cola de la descontrolada Avioneta bimotor, que a su vez, esta está a punto de estrellarse encima del Todoterreno de Safari, que a su vez, este está a punto de atropellar al clásico Cazador que se encuentra en el suelo con su arma, que a su vez, este está a punto de  alcanzar al majestuoso Búho y derribarlo, que a su vez, este está a punto de atrapar la venenosa Serpiente, que a su vez, esta está a punto de engullir  al asqueroso Sapo de un solo bocado, que a su vez, este está a punto de atrapar a la Mosca cojonera.


Seguro que das con la respuesta, y seguro que da igual la que sea, será la mas interesante de todas, porque la imaginación habrá volado durante un buen rato, y estará lista para despegar para más allá de lo real e imaginable.


 Historia Mental by Jose Luis Simón el 18 de septiembre del 2011.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Inci y Sivo



Inci y Sivo

Llego hasta mis oídos, una historia, como tantas, pero esta es diferente, porque sus protagonistas no son de carne y hueso, bueno, si de hueso, pero en vez de carne, son de calcio y fósforo, y aunque me imagino la cara que estaréis poniendo, antes de nada, deciros que se trataba de dos dientes, exacto, dos dientes  y para ser mas exactos, se trataba de los incisivos centrales superiores, una historia que os llegará al corazón.

Todo empezó en un día de San Juan, el primero en nacer fu Inci, y horas después nació Sivo, ambos se veían que serian unos dientes fuertes y sanos, que llegarían a ser dos enormes paletas coquetas, que atraerían hasta la mas estrecha paleta que se encontraran en su camino.

Los años pasaron y ambos crecieron sanos, fuertes y hermosos, pero sobre todo, y lo más importante, es que ambos, estaban unidos, compenetrados, y es que el nacer uno al lado del otro y vivir juntos, tenían una relación de hermandad que iba más allá de lo inimaginable, y es que ambos compartían confidencias, ligaban sin dispar, ambos iban a todos los lados juntos y siempre en perfecta compenetración y unión.

Pero un mal día de San Mateo, Sivo sufrió un desgraciado accidente y perdió la mitad de su cuerpo, paso unos días malos, entre la vida y la muerte, a su lado estaba Inci, apoyándolo y animándole todo el tiempo, incluso le llego a dar parte de su calcio y de su fósforo para que su amigo se recuperara. Gracias a su fortaleza y a la ayuda de Inci, Sivo, tuvo la suerte de no perder el resto y salio de aquel mal paso.

Aquel incidente, quebró de alguna forma su relación, y es que aunque seguían siendo inseparables, Sivo se sentía acomplejado, sobre todo a la hora de ligar y de estar con otras paletas, veía que a él no le hacían tanto caso y solía estar tapado, ello llevo a que Sivo entrara en una depresión que le hizo estar arrinconado, con miedo. Inci intento animarlo todo lo que pudo, hasta que un buen día, una charla se convirtió en una bronca, Sivo lo insulto, y acabo golpeándolo. Inci se quedó perplejo, al principio estaba lleno de rabia, pero poco después cayó en la cuenta que era debido a su enfermedad y le perdonó, pero Sivo se fue distanciando y se volvió cada vez más introvertido y antisocial. Inci veía lo que estaba pasando y cambio su forma de vivir, para centrarse en su amigo y en su bienestar, y sobre todo para que volviera a ser el que era.

Los meses pasaron y el esfuerzo de Inci se centraba en apoyar a su amigo día tras día, y parecía que iba funcionando, Sivo ganaba confianza y muchos días volvía a ser el que era, pero un día de San Pedro, a Sivo le pusieron una prótesis para el resto de su cuerpo perdido, pero aquello que al principio eran todo alegrías para los dos amigos, más tarde, acabo hundiendo más y más en la oscuridad a Sivo.

Al principio, con la prótesis, los dos amigos parecían los mismos, y a la hora de ligar la cosa era como antaño, se las llevaban de calle, pero los dientes vecinos, como todo los seres del planeta, tienen maldad, y empezaron a reírse de Sivo y a llamarlo de miles de formas, sobre todo cuando su prótesis cambio de color y empezó a deformarse. Se encerró en si mismo y aunque lloró muchas veces, siempre tuvo a su lado a Inci, y esta vez, Sivo si lo vio, y se dio cuenta que su mejor amigo, jamás lo había abandonado en todos estos años, y que no tenia palabras para agradecérselo.

Ambos estuvieron años juntos, conviviendo con la deformidad de Sivo, y pasando de las habladurías, y cada día que pasaba su amistad era inamovible, y más fuerte que el propio diamante, pero como la desgracia suele aparecer cuando menos la esperas, esta hizo acto de presencia sin avisar y esta vez le tocó al sano Inci. Al principio eran unas pequeñas manchas negras y amarillas en lo alto  de la corona, cerca de la piel, pero esas manchas se fueron expandiendo y lo fueron pudriendo poco a poco, llegando a perder pequeños trozos.

Sivo, se armó de valor, y sin importarle lo que le pasara, lo llevo al medico y éste le dijo que no tenia remedio, era a causa del polvo cristalino que había en el ambiente, que a Inci, por su deficiencia de calcio y fósforo, a causa de que le dono a Sivo durante su enfermedad, no tenia tanta protección y por eso se había contagiado tan rápido. Además le dijo que era incurable y que esto era solo el principio, al final perdería todo su cuerpo por la putrefacción, muriendo de forma horrible, pero que tuviera cuidado, que era contagiosa.

Sivo no lo podía creer, y pasó de la advertencia del médico, y se dedico en cuerpo y alma a su amigo, le dio todo su tiempo, y volvieron a disfrutar juntos de todo lo que pudieron, e Inci siempre se lo agradecía, y cada vez que lo veía venir a su lado cada mañana lloraba de alegría por tener a su lado un diente así de cabezota.

Un día de San Lucas, cuando la cosa estaba muy mal, e Inci estaba ya casi en estado terminal y Sivo ya se había contagiado y estaba en estado de putrefacción, ambos estaban uno junto al otro, ambos reían, pero ambos esperaban su final y el de su amigo, para que el sufrimiento no fuera mayor, el gran Dios de los dientes escuchó sus plegarias, y de pronto, como de la nada, les dio unas enormes ganas de descansar, de dormir placidamente, se pusieron uno junto al otro, sonrieron y entraron en el sueño eterno.

Esta es la historia que a mí me llego, como veréis, es una historia triste, pero con un mensaje claro, y es la amistad, una amistad que puede ir más allá de lo que muchos llaman amor.


Historia by Jose Luis Simón el 17 de septiembre del 2011. 

viernes, 16 de septiembre de 2011

El Insomnio de Antonio


El Insomnio de Antonio


Esta es la historia, de un hombre, que no podía dormir por la noche, intento con varias formulas, pero jamás imagino que la solución la tenia ante sus ojos, por eso, todos aquellos que sufrís de insomnio, leerla con atención, porque igual la solución os sirve, porque a veces la realidad es mas autentica que la propia ficción.

Su nombre era Antonio, era un hombre ya mayor que estaba a punto de jubilarse, y es que en su vida había tenido de todo, pero como siempre decía, para el lo más importante eran su mujer y sus cuatro hijas, felizmente casadas. Ahora la casa se le hacia inmensa, y rememoraba aquellos duros años de alegrías y penas, por eso decidió darse un cambio en su vida, y alejarse del centro e ir a vivir a la playa, buscando el sol y la tranquilidad, y aunque ahora su trabajo le pillaba más lejos, le daba igual, porque para lo que le quedaba, el estrés ya no lo iba a matar.

El cambio de casa fue de un día para otro, en la mañana vivía en el centro, por la tarde en la playa, y para dar solemnidad al día, celebró una fiesta con toda la familia que le ayudo a llevar los trastos a su nuevo piso, aunque ya estaba parcialmente amueblado, entre ellos un adorno familiar, con forma de banderola, que lo colgó en el balcón de casa, porque decía que le traía suerte. Era una urbanización tranquila y hermosa, con una calle asfaltada, iluminada y con palmeras, además con grades espacios verdes y rodeada por otras urbanizaciones, pero también de los comercios mas básicos.

Esa noche, la primera, Antonio durmió como un tronco, no tuvo ni un problema. A la mañana siguiente, a eso de las 5 de la mañana,  se dirigió a su trabajo, al mediodía volvió a casa, comió y después se hecho su siesta, se levanto de la siesta, y se fue a trabajar nuevamente, debido a es horario partido, y al tiempo que gastaba en ir y venir al trabajo, cuando llego por la noche a casa, se fue a la ducha, se aseó, se desnudó y se acostó, y se quedo dormido, pero a mitad de la noche, al girarse y ver la cara de su mujer, se asusto, porque lo que vio no fue a su mujer, sino a una vieja decrepita pecosa, con el pelo todo blanco y sin dientes mirándolo con asombro. Él se asusto tanto, que de un salto salió de la cama, se vistió y se metió en su coche. Una vez en el coche, volvió a subir a su casa, miro en la cama y vio que efectivamente, la que había en la cama era su mujer, y no la vieja que vio anteriormente.

Esa noche, con el susto no pudo dormir bien, y se fue a trabajar. El resto de su día tuvo la misma rutina, de casa al trabajo, del trabajo a casa, comida, siesta, vuelta al trabajo y vuelta a la casa. Se aseó, se desnudo y se acostó, pero cuando se giro para ver el rostro de su mujer, volvió a ver a la vieja, esta vez ella estaba dormida y el como el día anterior, se volvió a asustar, y de un salto salio de la cama, se vistió y se fue al coche, pero esa vez no volvió a casa a mirar, se quedo a dormir en el coche, conllevando que pasara una, muy, pero que muy mala noche.

Al día siguiente, la misma rutina, pero con unas enormes ojeras, alterándola por la tarde, ya que cogió cita con el medico. El médico le dijo que lo que veía eran unas visiones causadas por el estrés y los cambios, lo que debía era tomarse unas pastillas. Cuando a la noche llego a casa, después del habitual ritual y meterse en la cama, se tomo 3 píldoras para dormir. Al principio se quedó durmiendo al instante, pero pasado un rato sintió que alguien había encima de él, abrió los ojos, y vio la cara de la vieja decrepita pecosa, con el pelo todo blanco, que intentaba comérselo, y eso que no tenia dientes. De un empujón la aparto y salio a toda leche de la casa, paso otra noche más en el coche. 

A la mañana siguiente, en un intermedio en el trabajo, lo hablo con un compañero, le explico todo, y este, fan de los fantasmas y de lo sobrenatural, le dio un número de teléfono, indicándole que podía ser, el fantasma de la antigua dueña de la casa. Antonio llamo, y quedo con estos cazafantasmas a la tarde. Ya a mediodía, después de la siesta, el único instante que Antonio dormía placidamente, se presentaron estos en casa y le explicaron todo el plan. Antonio se fue a trabajar, y al volver, se metió en casa, y le extraño que allí no estuvieran esos tipos, así que se río para sus adentros y pensó que esos eran unos farsantes. Fue al dormitorio y cuando se estaba desnudando después de asearse, en el cuarto de baño apareció esa imagen, la de la mujer de todas las noches, la vieja decrepita, la vieja al verlo pego un alarido, que hizo que Antonio se asustara tanto, que durante unos segundos pareció que le había dado un infarto, pero una vez recuperado del susto inicial, corrió casi desnudo hasta el coche, y allí paso otra noche más.

Al día siguiente, Antonio tuvo una visita inesperada, era su sobrino Jose Luis, Comerciante Fenicio era su apodo, por que había engañado a cientos de personas con sus negocios ilegales,  que venia a visitarlo, así que ese día, no fue a trabajar por la tarde, y después de estar toda la tarde y gran parte de la  noche con su sobrino, al final acabo contándole la historia. Este al principio no se lo creía, pero como Antonio insistió tanto, y el alcohol ayudaba mucho, al final el sobrino le dijo que porque no iba con el, y le mostraba que hacia cada noche. Antonio arrancó el coche, fue hasta la calle de donde tenia su piso, entro a su casa, se dirigió hacia la cama, destapo el bulto y allí estaba el espectro de esa vieja pecosa, mientras que Antonio salía corriendo del susto, Jose Luis solo reía y reía mientras lo seguía. Aquella noche ambos durmieron en el coche.

A la mañana siguiente, Domingo, ambos se levantaron tarde y cuando acabaron de desayunar el sobrino se acerco a Antonio y después de lanzar un sonrisa picara, le dijo que tenia la solución a su problema, solo le faltaban unos detalles, pero hasta la noche no se lo diría. El sobrino desapareció todo el día. Cuando eran las doce de la noche, ambos, Antonio y sobrino, se reunieron en el medio de la calle y este le empezó a explicar el porque de aquellas visiones.

Jose Luis le dijo que se fijara bien, que ante el tenia la solución, pero Antonio no la encontraba, así que al final este le contó todo lo que sabia, " Antonio, fíjate, tu urbanización y la de enfrente son iguales, tan iguales que crean una ilusión, y tu problema reside en que como llegas tarde, no piensas, y lo que haces lo haces instintivamente, y es que si te fijas bien, tu numero es el 6, el que esta enfrente tuyo es el 15, aunque no se parecen en nada, pero por la noche, los números al estar en cobre recubierto de mica, no brillan, se oscurecen bajo la pared, pero aun así son visibles devilmente, pero resulta que la farola que hay allí, justo enfrente del numerado,  tapa el 1 del 15 y lo convierte en un 5, pero para mas inri, la palmera pequeña, a la izquierda de los numeros, iluminada por la misma farola, hace que una de sus hojas, su sombra, tape el espacio en blanco de la izquierda del 5 convirtiéndolo en un 6, pero claro ahí no acaba todo, el seis de tu casa, y esto tiene mas gracia, la misma farola,  crea otra sombra, esta vez sobre el adorno que tienes en el balcón de tu casa, haciendo que la sombra tape el espacio del 6, y forma un 8. Por lo tanto, con el sueño y el cansancio, ves los números y entras, pero entras en casa de otra persona. Si te fijas bien, nunca abres con llaves la casa, siempre esta abierta, y si te hubieras fijado aun mas, la disposición de los muebles entre ambas casas no es la misma, y aunque hay muebles parecidos, hay otros bien diferentes. Allí enfrente vive una viuda anciana, que ahora que lo pienso, yo creo que estaba mas que feliz de que durmieras con ella todas esas noches, porque así no estaba sola."

Antonio no creía lo que estaba escuchando y después de verificarlo, no podía creerlo, como podía haber sido tan borrico, y a partir de aquel día, solo trabajo media jornada y durmió feliz hasta el final de sus días, que por lo que se, aun no ha llegado.


Historia by Jose Luis Simón el 16 de septiembre del 2011.

jueves, 15 de septiembre de 2011

La Profecia de los Kuwento


 La Profecia de los Kuwento


Existe una profecía Babilónica que trata el tema del fin del mundo, su existencia solo es conocida por unos pocos, los pertenecientes al clan de  los Maling Kuwento, un clan poderoso y con influencias en aquellos años, llegando su máximo esplendor bajo el reinado de Agum II, pero por culpa de las guerras, las persecuciones, las huidas y sobre todo en busca del bienestar, ahora solo quedamos una pequeña comunidad al noreste de Marruecos, junto al mar Mediterráneo, en el pueblo de Pangarap. Mi nombre es Ali Duiwel y esta profecía me ha sido transmitida por mi padre, que a su vez se la transmitió el suyo y así sucesivamente, y viendo la situación que corre el mundo a día de hoy, quería dejar mi pequeña aportación para aquel que descubra la verdad.

La profecía fue entregada por un viajero, que decía vivir más allá del Sol, al santo padre de los Kuwento, Bedrieg, en una noche de luna llena, cuando llevaba el rebaño a pastar a lo más profundo de las montañas. Apareció en el poblado 3 días después, transmitiendo la profecía. Nadie sabe o por lo menos nadie conoce como Bedrieg confió en aquella persona o que es lo que le llego a mostrar, porque a día de hoy, incluso una historia así, parecería la de un loco.

La profecía dice que en el tiempo que domine "la serpiente alada" por los cielos, y el "café árabe" en la tierra, hay que temer a la novena luna llena del tiempo, la cara del mundo será sacudida por cientos de rocas que lloverán del cielo, no serán 100 ni 1.000, serán millones que caerán durante 3 días sin parar, destrozando su totalidad, y sumergiendo a la nación, en lo mas profundo de los pesares, pero eso solo será un aviso.

En la décima luna llena del mismo tiempo, el corazón del agua se parara, su tiempo habrá llegado a su fin, y a la espera de su renacer, el agua que antes discurría por océanos, mares y lagos, discurrirá ahora por donde antaño camino, inundando no solo ciudades y campos, sino montanas y desiertos, matando todo a su pasar, desde ganado hasta personas, ni lo niños se salvaran.

En la décimo primera luna del mismo tiempo, la tierra cansada del dolor inflingido por los hombres, se revelara, y se tragara ciudades brillantes y poderosas, matando a todos los que vivan en ellas, sin distinción de si es hombre o niño.

En la décimo segunda luna del mismo tiempo, desde nuestras casas veremos que en el cielo hay dos lunas, la de siempre, la gris,  y una nueva, roja, ella será la causante de más muerte y destrucción, y es que esta nueva luna se acercara tanto a las casas, que matará a las personas de enfermedades hasta ahora desconocidas, y serán horribles de ver, incluso a los que están acostumbrados a ver a la muerte a la cara.

En la décimo tercera luna del mismo tiempo, los hombres que viven mas allá del Sol vendrán a ayudarnos, alertados, por las desgracias anteriores, vendrán a ayudarnos y a reestablecer el orden, dando al mar vida, a la tierra alimento y a los cielos orden. Nos darán nuevos caminos que tomar, y los supervivientes seremos el futuro del nuevo mundo.

Esta es la profecía que nos trasmitió nuestro padre Bedrieg, y que se ha transmitido de forma oral, pero el sabiamente nos dejo una advertencia, aun más importante que la propia profecía:
“No os fiéis de los viajeros de más allá del Sol, porque si en verdad conocen el devenir del mundo, no sería más honroso que curaran al Mar, a la Tierra y a los Cielos antes de su malestar, que curar las heridas de los supervivientes.”


Historia by Jose Luis Simón el 15 de septiembre del 2011. 

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Angelica

Angelica


Érase una vez, una dulce niña que cantaba como los Ángeles, admirada por sus padres, admirada por sus vecinos y admirada por todo el pueblo, era conocida como "Angélica" y cada vez que podía demostraba su arte ante todo el mundo, y su sueño era ser famosa. 

La niña, siguió creciendo y con el paso de los años, se convirtió en una joven guapa y atractiva, y su voz seguía siendo igual de hermosa que cuando era niña, pero ahora que su fama había crecido, era conocida por todo el estado, pero para escucharla cantar, había que pagar, pero aun así merecía la pena, y es que en esa época fue donde decido dedicarse por completo a su voz, dejando a un lado el resto de sus obligaciones y atenciones.

Pero un buen día, la joven, se convirtió en una mujer madura, y seguía siendo hermosa, y aunque su voz había cambiado un poco, seguía siendo tan angelical que cuando era niña. Ahora era conocida por todo el país, pero para ella lo más importante era su carrera y, por supuesto, su voz.

En su plenitud, como mujer y artista, cuando era conocida por toda la humanidad, su voz se transformó, se deformó, y al final acabó rompiéndose a causa del esfuerzo, y aunque la belleza no la había abandonado, se obsesiono con su voz, hasta tal punto de gastar toda su fortuna en milagrosas curas, médicos e instituciones, que le prometieron la luna, pero que nada remediaron.

Los años no pasaron en balde, la mujer se convirtió en una anciana, seguía siendo hermosa para sus años, pero con ese pasar de años, fue olvidada por la gran mayoría del público, arruinada a causa de su obsesión y sola por centrarse en su carrera, ahora se veía en una inmensa sala de un asilo de ancianos perdido en algún pueblo, que ni salía en los mapas, esperando su fin y rememorando mentalmente viejas noches de gloria.

La muerte le llegó, y fue enterrada en un rincón del cementerio, aunque a su entierro ningún alma humana fue, porque la memoria humana corta es, y solo vive del momento, relegando de su consciencia, aquello que pasó. Pero si estuvo lleno de Ángeles, Yehuiah que todo lo sabe, y desde pequeña la cuidó, se encargo de comunicárselo a sus hermanos, y donde para los ojos humanos fue soledad y olvido, para los ojos de Dios y de sus hijos, fue un día de jubilo, alborozo y gozo, porque su hermana por fin se les había unido a ellos, después de conocer las dichas y desdichas de la humanidad, de lo terrenal y perecedero.


Historia by Jose Luis Simón el 14 de septiembre del 2011. 

martes, 13 de septiembre de 2011

Beleth

Beleth


Era se una vez una hermosa ciudad situada en el desierto del Gabaha, en lo mas profundo y remoto, alejada de cualquier población, y desconocida para la gran mayoría, solo unos pocos sabían de su existencia  y eran foráneos exiliados, y aun así, muchos fueron pasto de las arenas, y es que era como una rosa en medio del infierno. 

Rodeada por decenas de oasis que suministraban a su población del agua necesaria diaria, protegida del viento por el oeste por una enorme montaña que daba sombra por las tardes, y por el norte un enorme palmeral que proveía de madera y dátiles a la población. Pero no era lo único hermoso de aquella ciudad, lo que realmente era importante eran sus gentes, personas alegres, risueñas, vecinos de sus vecinos, que no les importaba compartir, personas que agradecían su suerte, fieles a las tradiciones, cultos gracias a su sistema de aprendizaje desde que son pequeños, y sobre todo y más importante, gobernados por tres sabios, que conseguían guiar a su pueblo a la luz, alejándolo de las sombras y la oscuridad.

Un día fueron encontrados tres hombres cerca de uno de los oasis, nadie sabe como llegaron allí, por sus pisadas parecía que habían atravesado el desierto caminando y sin una sola gota de agua. Los habitantes, viendo la situación, los llevaron a sus casas y los cuidaron hasta que se recuperaron.

El primero el recuperarse dijo llamarse Mashit, de profesión maestro de medicina, y que por desgracia no recordaba nada mas, pero no solo perdió parte de la memoria, también la vista. Solo habían pasado unas horas de aquel despertar, cuando decenas de niños se pusieron enfermos. Los maestros médicos no sabían como actuar, así que el triunvirato sabio convoco a todos los maestros médicos para intentar encontrar una solución. Una vez se expusieron los síntomas, nadie, ni médicos ni sabios encontraban una solución, pero entre aquel silencio se alzo la voz de Mashit,  dando la solución al problema, se trataba de una flor llamada Esperanza y que depurándola se obtenía la medicina. Todos pusieron cara de ignorancia, excepto uno de los sabios, dijo que si el conocía esa flor y sabia donde encontrarla, así que preparo su morral y se dispuso a ir a las montañas, lugar donde estaba aquella milagrosa flor.

El segundo hombre despertó unas horas después de marcharse el sabio, dijo llamarse Focalor y era maestro marino, y que por desgracia no recordaba nada mas, pero no solo había perdido también la memoria, sino que no podía mover ningún miembro inferior. Solo habían pasado unas horas de aquel nuevo despertar, cuando la tragedia volvió a caer sobre la ciudad, y es que los oasis perdieron toda su agua. Los sabios llamaron a toda persona experta en el tema, pero nadie supo responder cual era el motivo de aquella sequía repentina, pero en aquel silencio, y llevado por dos hombres, se oyó la voz de Focalor, diciendo que la solución era una raíz, la raíz de el Discurrir, una vez refinada, se echaba en los oasis, los haría volver fluir. Todos quedaron en silencio, hasta que uno de los dos sabios, dijo que sabía donde encontrarla, en lo más profundo del Palmeral, y así dispuso su viaje y emprendió la marcha lo antes posible. 

Una vez que el segundo sabio se marcho, el tercer hombre despertó, dijo llamarse  Beleth y dijo ser rey, que tenia a su disposición un enorme ejercito y que necesitaba hablar lo mas urgente posible con el rey de la ciudad. Fue llevado ante la presencia del tercer y único miembro sabio que quedaba en la ciudad, y junto a él, como en un cortejo, le acompañaban a derecha e izquierda los otros dos hombres, Mashit y Focalor. Una vez que estuvo frente al tercer sabio,  Beleth le dijo en un tono autoritario, que sino le entregaba la ciudad, moriría, y que le daba solo 3 oportunidades, en esto el tercer sabio se quedo extrañado ante aquella petición, pero poco después rió, como si de un chiste fuera aquello.  

Segundos después dijo Beleth, dirigiéndose a Mashit, que abriera sus ojos y que viera el mundo, y el hasta ahora maestro medico ciego, abrió sus ojos y vio lo que había ante el, y en ese mismo instante, las montañas donde supuestamente estaba el primer sabio se desmorono en una enorme grieta, como salida del infierno y a continuación Beleth le pregunto este al tercer sabio si le entregaba la ciudad, y este se negó lleno de cólera.

Segundos después dijo Beleth, dirigiéndose a Focalor, que caminara para que así sus pies pudiera sentir la tierra, y el hasta ahora maestro marino invalido, camino sobre el duro suelo, y en ese mismo instante, el palmar, donde supuestamente estaba el segundo sabio, ardió en minutos, quedando totalmente calcinado, y a continuación Beleth le pregunto al tercer sabio si le entregaba la ciudad, y este se negó nuevamente, más cegado por la cólera.

De pronto Beleth, saco de su chaqueta una flor, y se acerco al tercer sabio, se arrodillo al mismo tiempo que le entregaba la flor y le dijo entre sollozos que lo sentía enormemente y que aceptara aquella flor como presente de su derrota,  a lo que el tercer sabio, después de unos momentos de incredulidad, rió a carcajadas mientras cogía la flor de su victoria. Pero en aquel instante los sollozos de Beleth se volvieron en unas sonrisas maliciosas, mientras el tercer sabio se convertía en piedra, y es que la flor era la tercera oportunidad de entregar la ciudad, y así los tres hombres se acercaron a los 3 tronos que dominaban la sala, ahora que nadie se lo impedía, y como de un rey se tratara Beleth se dirigió a todos los presentes y dijo: "El diablo gobierna ahora esta ciudad, y su nombre a partir de ahora será Gomorra". 


Historia by Jose Luis Simón el 12 de septiembre del 2011. 

lunes, 12 de septiembre de 2011

Pegaso


 Pegaso


   Cuando nos levantamos por la mañana, nunca sabremos si el día que nos espera será positivo o negativo, y es que eso es lo bueno de la vida, nunca sabes las sorpresas que te puede dar, pero, siendo sinceros, hoy quisiera contaros mi día, un día muy especial para mi y para los que me rodean seguramente, y es que si os digiera  que ahora mismo por la cabeza me ronda un “Pegaso”, pensaríais que estoy loco, así que empezare desde el principio y no os lío mas.

   Hoy mi día empezó de forma magistral, levantándome a las diez de la mañana, después de un sueño súper-reparador, lo malo es que tenia que trabajar, y tendría que haber llegado hace más de una hora al trabajo, así que se puede decir que llego tarde, gracias al despertador que se quedó sin pilas. Con las prisas me vestí con el único traje que me quedaba limpio, el de las fiestas, el Armani, ya que el de la lavandería, a saber como, no encontró ayer tarde mis trajes, y salí disparado sin ni siquiera asearme y desayunar.

   Baje a la calle y después de unos cuantos intentos de buscar mi coche, al fin lo encontré, aparcado 400 metros al final de la calle, con una abolladura en la puerta lateral trasera del impacto de algo mas grade que unas silla y al ir a abrirlo me doy cuenta de que me he dejado las llaves en casa, así que me volví a toda leche, y cuando estoy subiendo los últimos peldaños de mi quinto piso sin ascensor, me doy cuenta de que no llevo las llaves, y es que me las deje dentro, y con las prisas ni las cogí. 

   Pensé a toda prisa y decidí dejarlo para luego, ya llamaría al cerrajero para que se encargara de abrirla, ahora lo importante es llegar al trabajo antes de las doce del mediodía, antes de la reunión ejecutiva de personal. Baje embalado, otra vez, las escaleras y cuando llego abajo, nada mas salir del portal, tropecé y caí en un charco de agua que minutos antes ni existía. Me dolían las rodillas y las palmas de la mano un monton, además las  palmas y las rodillas estaban arañadas a causa del adoquinado, junto a que el pantalón se rompió por las rodillas y la chaqueta por la espalda se abrió. Cuando me levante por fin, ayudado por la portera, vi a esta pidiéndome disculpas a la vez que me regañaba por ir deprisa, y es que acababa de fregar el portal y había echado el agua justo enfrente. Pero el día se pondría más interesante aún.

   Cuando por fin me levante, recibí una llamada de teléfono, esta usted despedido, me decía una voz al otro lado del auricular, que pasara a recoger mi cheque y mis cosas lo antes posible, no entendía lo que estaba pasando, como un directivo como yo, leal y siempre justo, era despedido por un día que llegaba tarde, y eso que aun quedaba mas de una hora para la reunión, así que cogí el móvil y me dispuse a llamar a varios compañeros para que me explicaran, pero de pronto el móvil se quedo sin batería. De rabia, tire el móvil al suelo y la chaqueta, ya rota, al medio de la calle, mientras maldecía mi día.

   Al final de la calle vi una cabina, ande hacia ella una vez que me tranquilice, para llamar y saber lo que estaba pasando, metí una moneda, marque y después de unos minutos en espera todo nervioso, sentí a mis espaldas un chirriar, y que alguien chillaba, así que me giré, y de pronto vi venir un camión de bomberos que iba a apagar algún incendio, un camión que segundos antes lió en el eje de una de sus ruedas mi chaqueta, esa que tire por rabia y que estaba rota, así que, como os dije al principio, este es para mi un día muy especial, porque es el día de mi muerte.

   Seguro que os preguntareis que es lo del Pegaso, pues es muy sencillo, es lo ultimo que se me paso por la cabeza, el logotipo de la empresa del camión de bomberos.


Historia by Jose Luis Simón el 12 de septiembre del 2011. 

domingo, 11 de septiembre de 2011

Mis Dos Niñas

Mis Dos Niñas



Era una soleada mañana de verano, sin nubes en el cielo, donde se podía escuchar el dulce canto de los verderones, como otras tantas que me habían acompañado en los últimos días desde que me mude a esta casita, solitaria, cerca del lago, a las afueras de la  ciudad, rodeada de altos abetos, donde primaba la paz sobre todo, pero a mi me hacia la persona mas feliz del mundo, alejándome de esas fiestas de compromiso, y cenas "lameculos", donde las apariencias eran lo mas importante.

Esa mañana, me levanté, me afeité, me duché, me trajeé y baje a desayunar, bese a mi mujer, Anne, que estaba terminando de hacer los huevos fritos, y por supuesto, bese a mis dos Ángeles, mis dos soles, mis dos pequeñas, mi dos gemelas de 12 años, Pili y Mili, y la razón por la que me traslade aquí, para alejarlas de todo el peligro que hay latente en la ciudad y darles una vida mas "mimosa", y es que en aquél momento, aunque se estaban peleando por si debían llevar los pareos rojos o no, me seguían pareciendo esos bebes que uno desea tener siempre entre sus brazos.

Una vez que termine de desayunar me despedí de todos, me fui a la  cochera, arranque mi Mazda Saxo rojo, y me dirigí al trabajo mientras escucha de fondo las noticias de la radio. Cuando llevaba unos 25 minutos en carretera, recibí una llamada de mi mujer, solo pudo balbucear antes de colgar que Pili había desparecido. Di media vuelta, y volví a casa, pero aun no había andado 2 minutos que recibí otra llamada de mi mujer, diciendo que Mili había desaparecido. No  lo podía creer. Mi mundo se venia abajo, intentaba llamar a casa pero el teléfono solo comunicaba, el móvil estaba fuera de cobertura y mis nervios solo hacían que pisara, más y más el acelerador.

Cuando por fin llegue a casa,  todo estaba vacío, no había nadie, busque por la casa, pero no encontré a nadie y de pronto desde la ventana de mi dormitorio, mire al lago, allí vi. Algo que me llamo la atención flotando, eran unas telas rojas y mientras mi cabeza aun seguía pensando, divise sombras en la orilla del lago. Parecían ellas. Salí corriendo y llegue en un santiamén.

Allí estaban mis dos niñas, tiradas, boca arriba, toda empapadas, en esos instantes las lagrimas brotaban solas, como río en febrero, temiéndome lo peor, me puse a su altura y comprobé que aun respiraban, se movieron, y di gracias al cielo, a Dios, a Buda, a Ala y a todos los santos mientras las besaba y las acercaba a mi pecho con fuerza, cada una rodeada por cada brazo. 

De pronto me percate de algo que no había visto hasta ese momento, enfrente, en el lago, yacía el cuerpo de mi mujer, bocabajo, inerte, flotando como boya que lleva la corriente, y cuando quise incorporarme para verla de mas cerca, lo sentí, en cada lado de mi pecho, lo sentí, un dolor seco y a la vez húmedo, lo sentí, dentro perforando ambos pulmones, lo sentí, hacendo que me volviera a arrodillar mientras miraba a mis dos bebes, lo sentí, las dos puñaladas que me asestaron mis dos soles, lo sentí, entre lagrimas de decepción, lo sentí, hasta mi último suspiro.


Historia by Jose Luis Simón el 11 de septiembre del 2011.