viernes, 16 de septiembre de 2011

El Insomnio de Antonio


El Insomnio de Antonio


Esta es la historia, de un hombre, que no podía dormir por la noche, intento con varias formulas, pero jamás imagino que la solución la tenia ante sus ojos, por eso, todos aquellos que sufrís de insomnio, leerla con atención, porque igual la solución os sirve, porque a veces la realidad es mas autentica que la propia ficción.

Su nombre era Antonio, era un hombre ya mayor que estaba a punto de jubilarse, y es que en su vida había tenido de todo, pero como siempre decía, para el lo más importante eran su mujer y sus cuatro hijas, felizmente casadas. Ahora la casa se le hacia inmensa, y rememoraba aquellos duros años de alegrías y penas, por eso decidió darse un cambio en su vida, y alejarse del centro e ir a vivir a la playa, buscando el sol y la tranquilidad, y aunque ahora su trabajo le pillaba más lejos, le daba igual, porque para lo que le quedaba, el estrés ya no lo iba a matar.

El cambio de casa fue de un día para otro, en la mañana vivía en el centro, por la tarde en la playa, y para dar solemnidad al día, celebró una fiesta con toda la familia que le ayudo a llevar los trastos a su nuevo piso, aunque ya estaba parcialmente amueblado, entre ellos un adorno familiar, con forma de banderola, que lo colgó en el balcón de casa, porque decía que le traía suerte. Era una urbanización tranquila y hermosa, con una calle asfaltada, iluminada y con palmeras, además con grades espacios verdes y rodeada por otras urbanizaciones, pero también de los comercios mas básicos.

Esa noche, la primera, Antonio durmió como un tronco, no tuvo ni un problema. A la mañana siguiente, a eso de las 5 de la mañana,  se dirigió a su trabajo, al mediodía volvió a casa, comió y después se hecho su siesta, se levanto de la siesta, y se fue a trabajar nuevamente, debido a es horario partido, y al tiempo que gastaba en ir y venir al trabajo, cuando llego por la noche a casa, se fue a la ducha, se aseó, se desnudó y se acostó, y se quedo dormido, pero a mitad de la noche, al girarse y ver la cara de su mujer, se asusto, porque lo que vio no fue a su mujer, sino a una vieja decrepita pecosa, con el pelo todo blanco y sin dientes mirándolo con asombro. Él se asusto tanto, que de un salto salió de la cama, se vistió y se metió en su coche. Una vez en el coche, volvió a subir a su casa, miro en la cama y vio que efectivamente, la que había en la cama era su mujer, y no la vieja que vio anteriormente.

Esa noche, con el susto no pudo dormir bien, y se fue a trabajar. El resto de su día tuvo la misma rutina, de casa al trabajo, del trabajo a casa, comida, siesta, vuelta al trabajo y vuelta a la casa. Se aseó, se desnudo y se acostó, pero cuando se giro para ver el rostro de su mujer, volvió a ver a la vieja, esta vez ella estaba dormida y el como el día anterior, se volvió a asustar, y de un salto salio de la cama, se vistió y se fue al coche, pero esa vez no volvió a casa a mirar, se quedo a dormir en el coche, conllevando que pasara una, muy, pero que muy mala noche.

Al día siguiente, la misma rutina, pero con unas enormes ojeras, alterándola por la tarde, ya que cogió cita con el medico. El médico le dijo que lo que veía eran unas visiones causadas por el estrés y los cambios, lo que debía era tomarse unas pastillas. Cuando a la noche llego a casa, después del habitual ritual y meterse en la cama, se tomo 3 píldoras para dormir. Al principio se quedó durmiendo al instante, pero pasado un rato sintió que alguien había encima de él, abrió los ojos, y vio la cara de la vieja decrepita pecosa, con el pelo todo blanco, que intentaba comérselo, y eso que no tenia dientes. De un empujón la aparto y salio a toda leche de la casa, paso otra noche más en el coche. 

A la mañana siguiente, en un intermedio en el trabajo, lo hablo con un compañero, le explico todo, y este, fan de los fantasmas y de lo sobrenatural, le dio un número de teléfono, indicándole que podía ser, el fantasma de la antigua dueña de la casa. Antonio llamo, y quedo con estos cazafantasmas a la tarde. Ya a mediodía, después de la siesta, el único instante que Antonio dormía placidamente, se presentaron estos en casa y le explicaron todo el plan. Antonio se fue a trabajar, y al volver, se metió en casa, y le extraño que allí no estuvieran esos tipos, así que se río para sus adentros y pensó que esos eran unos farsantes. Fue al dormitorio y cuando se estaba desnudando después de asearse, en el cuarto de baño apareció esa imagen, la de la mujer de todas las noches, la vieja decrepita, la vieja al verlo pego un alarido, que hizo que Antonio se asustara tanto, que durante unos segundos pareció que le había dado un infarto, pero una vez recuperado del susto inicial, corrió casi desnudo hasta el coche, y allí paso otra noche más.

Al día siguiente, Antonio tuvo una visita inesperada, era su sobrino Jose Luis, Comerciante Fenicio era su apodo, por que había engañado a cientos de personas con sus negocios ilegales,  que venia a visitarlo, así que ese día, no fue a trabajar por la tarde, y después de estar toda la tarde y gran parte de la  noche con su sobrino, al final acabo contándole la historia. Este al principio no se lo creía, pero como Antonio insistió tanto, y el alcohol ayudaba mucho, al final el sobrino le dijo que porque no iba con el, y le mostraba que hacia cada noche. Antonio arrancó el coche, fue hasta la calle de donde tenia su piso, entro a su casa, se dirigió hacia la cama, destapo el bulto y allí estaba el espectro de esa vieja pecosa, mientras que Antonio salía corriendo del susto, Jose Luis solo reía y reía mientras lo seguía. Aquella noche ambos durmieron en el coche.

A la mañana siguiente, Domingo, ambos se levantaron tarde y cuando acabaron de desayunar el sobrino se acerco a Antonio y después de lanzar un sonrisa picara, le dijo que tenia la solución a su problema, solo le faltaban unos detalles, pero hasta la noche no se lo diría. El sobrino desapareció todo el día. Cuando eran las doce de la noche, ambos, Antonio y sobrino, se reunieron en el medio de la calle y este le empezó a explicar el porque de aquellas visiones.

Jose Luis le dijo que se fijara bien, que ante el tenia la solución, pero Antonio no la encontraba, así que al final este le contó todo lo que sabia, " Antonio, fíjate, tu urbanización y la de enfrente son iguales, tan iguales que crean una ilusión, y tu problema reside en que como llegas tarde, no piensas, y lo que haces lo haces instintivamente, y es que si te fijas bien, tu numero es el 6, el que esta enfrente tuyo es el 15, aunque no se parecen en nada, pero por la noche, los números al estar en cobre recubierto de mica, no brillan, se oscurecen bajo la pared, pero aun así son visibles devilmente, pero resulta que la farola que hay allí, justo enfrente del numerado,  tapa el 1 del 15 y lo convierte en un 5, pero para mas inri, la palmera pequeña, a la izquierda de los numeros, iluminada por la misma farola, hace que una de sus hojas, su sombra, tape el espacio en blanco de la izquierda del 5 convirtiéndolo en un 6, pero claro ahí no acaba todo, el seis de tu casa, y esto tiene mas gracia, la misma farola,  crea otra sombra, esta vez sobre el adorno que tienes en el balcón de tu casa, haciendo que la sombra tape el espacio del 6, y forma un 8. Por lo tanto, con el sueño y el cansancio, ves los números y entras, pero entras en casa de otra persona. Si te fijas bien, nunca abres con llaves la casa, siempre esta abierta, y si te hubieras fijado aun mas, la disposición de los muebles entre ambas casas no es la misma, y aunque hay muebles parecidos, hay otros bien diferentes. Allí enfrente vive una viuda anciana, que ahora que lo pienso, yo creo que estaba mas que feliz de que durmieras con ella todas esas noches, porque así no estaba sola."

Antonio no creía lo que estaba escuchando y después de verificarlo, no podía creerlo, como podía haber sido tan borrico, y a partir de aquel día, solo trabajo media jornada y durmió feliz hasta el final de sus días, que por lo que se, aun no ha llegado.


Historia by Jose Luis Simón el 16 de septiembre del 2011.

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