Pegaso
Cuando nos levantamos por la mañana, nunca sabremos si el día que nos espera será positivo o negativo, y es que eso es lo bueno de la vida, nunca sabes las sorpresas que te puede dar, pero, siendo sinceros, hoy quisiera contaros mi día, un día muy especial para mi y para los que me rodean seguramente, y es que si os digiera que ahora mismo por la cabeza me ronda un “Pegaso”, pensaríais que estoy loco, así que empezare desde el principio y no os lío mas.
Hoy mi día empezó de forma magistral, levantándome a las diez de la mañana, después de un sueño súper-reparador, lo malo es que tenia que trabajar, y tendría que haber llegado hace más de una hora al trabajo, así que se puede decir que llego tarde, gracias al despertador que se quedó sin pilas. Con las prisas me vestí con el único traje que me quedaba limpio, el de las fiestas, el Armani, ya que el de la lavandería, a saber como, no encontró ayer tarde mis trajes, y salí disparado sin ni siquiera asearme y desayunar.
Baje a la calle y después de unos cuantos intentos de buscar mi coche, al fin lo encontré, aparcado 400 metros al final de la calle, con una abolladura en la puerta lateral trasera del impacto de algo mas grade que unas silla y al ir a abrirlo me doy cuenta de que me he dejado las llaves en casa, así que me volví a toda leche, y cuando estoy subiendo los últimos peldaños de mi quinto piso sin ascensor, me doy cuenta de que no llevo las llaves, y es que me las deje dentro, y con las prisas ni las cogí.
Pensé a toda prisa y decidí dejarlo para luego, ya llamaría al cerrajero para que se encargara de abrirla, ahora lo importante es llegar al trabajo antes de las doce del mediodía, antes de la reunión ejecutiva de personal. Baje embalado, otra vez, las escaleras y cuando llego abajo, nada mas salir del portal, tropecé y caí en un charco de agua que minutos antes ni existía. Me dolían las rodillas y las palmas de la mano un monton, además las palmas y las rodillas estaban arañadas a causa del adoquinado, junto a que el pantalón se rompió por las rodillas y la chaqueta por la espalda se abrió. Cuando me levante por fin, ayudado por la portera, vi a esta pidiéndome disculpas a la vez que me regañaba por ir deprisa, y es que acababa de fregar el portal y había echado el agua justo enfrente. Pero el día se pondría más interesante aún.
Cuando por fin me levante, recibí una llamada de teléfono, esta usted despedido, me decía una voz al otro lado del auricular, que pasara a recoger mi cheque y mis cosas lo antes posible, no entendía lo que estaba pasando, como un directivo como yo, leal y siempre justo, era despedido por un día que llegaba tarde, y eso que aun quedaba mas de una hora para la reunión, así que cogí el móvil y me dispuse a llamar a varios compañeros para que me explicaran, pero de pronto el móvil se quedo sin batería. De rabia, tire el móvil al suelo y la chaqueta, ya rota, al medio de la calle, mientras maldecía mi día.
Al final de la calle vi una cabina, ande hacia ella una vez que me tranquilice, para llamar y saber lo que estaba pasando, metí una moneda, marque y después de unos minutos en espera todo nervioso, sentí a mis espaldas un chirriar, y que alguien chillaba, así que me giré, y de pronto vi venir un camión de bomberos que iba a apagar algún incendio, un camión que segundos antes lió en el eje de una de sus ruedas mi chaqueta, esa que tire por rabia y que estaba rota, así que, como os dije al principio, este es para mi un día muy especial, porque es el día de mi muerte.
Seguro que os preguntareis que es lo del Pegaso, pues es muy sencillo, es lo ultimo que se me paso por la cabeza, el logotipo de la empresa del camión de bomberos.
jajajaja, y la peli, para cuando?
ResponderEliminarBesos Ranxo ;)
Estoy esperando que la Fox me compre los derechos, no se yo si sera mañana o pasado jajaja
ResponderEliminar;)